 | La cosa fue muy simple, bueno tal vez no tan simple, pero hacerlo con cámara digital y ver el resultado inmediatamente me ayudó muchísimo. Lo básico era tener una luz que pudiese poner en distintos sitios, lo bastante manejable y ligera como para controlarle con una mano y sobre todo potente, la solución fue un flash Metz-45 con un sincro de 1,5 mts. para llevar el flash en mi mano izquierda. Aún así me faltaba algo para evitar que la luz del flash me inundase la escena, algo tan simple como un concentrador con el cual tan solo iluminaba un circulo entre 80 y 120 cm. de diámetro en función de la distancia a la que me situase. Una vez conseguido el control sobre el flash, me tocaba equilibrar la potencia del destello con la luz ambiente y con la exposición de la cámara para conseguir el efecto deseado “et voila”. Además reconozco que la gente, incluido yo, se lo pasó de “muerte” y es de agradecer que nos aguantasen cada vez que les queríamos hacer una foto, incluso había quien te posaba con algunas expresiones que daban sentido a su caracterización, así que muchas gracias a todas las personas que me dejaron retratarlas. Antonio Graell. |